domingo, 18 de octubre de 2015

Más grandes para ser más fuertes



Gonzalo Gayo
Los primeros espadas de la economía española se ha dado cita esta semana en el II Foro de Economía y Empresa celebrado en la Facultad de Economía a fin de someter a un profundo chequeo a la economía española y tratar de aventurar un futuro a esta incipiente recuperación. Los expertos coinciden en señalar que el gran reto de la economía española es la dimensión de sus empresas, especialmente en la industria y las empresas agroalimentarias, donde se echa en falta un proceso de concentración, alianzas y/o fusiones.
El profesor Juan Varela advierte que persisten los problemas de una productividad baja en relación a nuestros socios europeos y competidores. Ello explicaría las altas tasas de desempleo, así como la lenta creación de empleo pese a un crecimiento del PIB que se alimenta de la mejora consumo interno tras años de congelación en el gasto del hogar.
Para la mejora de una productividad que atenaza la competitividad y creación de empleo, Varela receta una mayor concentración de las empresas ya que a su juicio hay mucha microempresa lo que reduce el potencial de innovación, exportaciones y productividad en comparación con nuestro hábitat europeo. Más empresas grandes desde la cooperación y concertación de estrategias e incluso mediante fusiones como en su momento permitieron al sector bancario ser más fuertes en un mundo cada día más globalizado.
En la receta del doctor Varela advierte también a las administraciones publicas de las enormes barreras artificiales que están poniendo al progreso dada las diferencias normativas regionales, la cantidad de tramites burocráticos distintos, la escasa comunicación existente entre las propias administraciones y una fiscalidad que no fomenta el crecimiento del tamaño, principal objetivo al que se debe dirigir el rumbo de las empresas españolas
Otro de los doctos de la Economía, el experto Miguel Cardosa del BBVA, certifica que la recuperación de la economía española es un hecho que será sostenible en el medio plazo con una previsión del 3,2% en el crecimiento del PIB para este ejercicio y del 2,7% para el año próximo. El tirón experimentado por el PIB se debe a un petróleo a precios bajos, un tipo de cambio del euro que se deprecia frente al dólar y una serie de políticas económicas que según Cardosa han situado a España con crecimientos trimestrales del 1% del PIB en el Olimpo de la recuperación en Europa y en la OCDE.
Además, los años de recortes, recesión y pesimismo han generado una demanda de consumo e inversiones ‘embalsada’  que está favoreciendo el crecimiento económico. De hecho, el dato más favorable que muestra la economía española es el incremento del 25% en la inversión en equipamiento en las empresas, lo que demuestra una importante apuesta de futuro un cambio de modelo hasta ahora nunca visto y en el que debería favorecer la concentración de las empresas en sectores como el agroalimentario e industria en general.
La conjunción de los planetas en el universo de la macroeconomía favorece especialmente a países como España dada su dependencia energética de un petróleo a la baja, su fortaleza exportadora y el abaratamiento del precio del dinero que favorece al consumo y la inversión.
Pero hay amenazas latentes, cuyo epicentro sitúan en China dado el menor crecimiento de una economía que se abastece del 40% de las materias primas del mundo. Los chinos compran menos petróleo, cobre, cemento, y lo notan especialmente los  países emergentes, en Iberoamérica. La reducción de la demanda de materias primas ha dejado tocada a mas de una economía sudamericana y con ello limitada sus capacidades para comprar productos made in Spain, entre otros, además de las fuertes inversiones españolas en la zona.
Pero los expertos no quieren que China nos arruine la fiesta de una recuperada esperada, deseada y que precisa de la necesaria sostenibilidad `para la generación de empleo. Así pues pronostican que el euro permanecerá bajo respecto al dólar así como unos tipos de interés que permitirá por ejemplo acceder a hipotecas al 0,16% mientras se relanza los créditos a pymes y empresas. Y es que con tipos de interés tan bajos, los bancos necesitan abrir el grifo de créditos a familias y pymes como nunca hasta la fecha.
Javier Andrés, profesor en económicas y coautor del libro En busca de la prosperidad pone el acento  en que España es una anomalía internacional con las actuales tasas de paro y señala que el gran error ha sido que en este país se ajusta con la destrucción de empleo en tiempos de crisis.  Durante el foro desvela tres previsiones que anuncian la recuperación del empleo perdido en la crisis en 2019. 2022. Y 2025 dependiendo del rumbo y decisiones a adoptar. El objetivo prioritario es la creación de empleo y un mejor reparto del mismo en un país que tiene una de las jornadas laborales más dilatadas mientras destruye empleo a mansalva.
El doctor Andrés receta el contrato único o penalizar los contratos temporales que deberían ser excepciones y que han acabado convirtiéndose en una penosa regla. Echa en falta la necesaria valentía política para avanzar en reformas como está haciendo Italia.
Respecto a los presupuestos cree necesario potenciar las políticas activas de empleo reconvirtiendo parte de los subsidios a generar empleo ya que el actual sistema es poco eficiente.
Desde el Banco de España, Pablo Burriel, certifica que la política monetaria europea continuara respaldando la incipiente recuperación con tipos bajos y un euro más débil respecto al dólar. Señala que será más evidente que el crédito fluirá en las empresas y familias para que la economía real tire de una recuperación necesaria y sostenida en el tiempo. `Se hará lo que haga falta, hasta que haga falta´, concluye Burriel recordando las mismas afirmaciones de Mario Draghi, presidente del BCE.

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