lunes, 27 de mayo de 2013

Ley de Emprendedores

Gonzalo Gayo
Una herramienta que puede dar un nuevo impulso a la pujanza economica es la futura Ley de Apoyo a los Emprendedores y su Internacionalización aprobada en consejo de ministros el pasado viernes. Si bien la ley llega con un año de retraso, contiene elementos necesarios para salir de una larga crisis con el apoyo al emprendedor y la actividad empresarial, favorecer su desarrollo, crecimiento e internacionalización y fomentar la cultura emprendedora y un entorno favorable a la actividad económica. En dicho anteproyecto se corrigen errores que están frenando la creación de nuevas empresas, se estimula la reinversión de beneficios y se limita las responsabilidades del emprendedor. En el haber sigue sin producirse un marco de apoyo financiero a emprendedores salvo en la figura etérea de los ‘busines angel’ que podrán deducir hasta un 20% el capital invertido. Tampoco se aborda las bonificaciones de las cargas impositivas, especialmente en lo referido a la Seguridad Social o un necesario periodo de carencia impositivo en la renta para los dos primeros años conocidos como la travesía del desierto en toda nueva aventura emprendedora, tal y como sucede en otros países de nuestro entorno. Todo ello mejorable en sutramitación parlamentaria y el necesario consenso de las fuerzas políticas ante es desolador panorama de acuerdos concertados para salir de esta larga y penosa crisis.
De este anteproyecto nace una nueva figura mercantil, el Emprendedor de Responsabilidad Limitada (ERL), a través de la cual la responsabilidad derivada de sus deudas empresariales no afectará a su vivienda habitual, si su valor no supera los trescientos mil euros. También surge un nuevo tipo societario  para abaratar el coste inicial de constituir una sociedad ya que se permite la creación de sociedades con capital inferior a tres mil euros lo que sin duda acelerará la puesta en marcha de nuevos proyectos.

Se habilitarán los Puntos de Atención al Emprendedor, que serán ventanillas únicas a través de las que se podrán realizar los trámites para el inicio, ejercicio y cese de la actividad empresarial tras la integración de las múltiples ventanillas que hoy existen de asistencia en el inicio de la actividad a nivel estatal, permitiendo que de 24 a 48 horas pueda constituirse una sociedad. Emprende 3 es la denominación del proyecto que integrará a todas las administraciones locales y regionales, a través de la plataforma informática SARA, para que se puedan cumplimentar todos los trámites, hasta la declaración responsable que hay que enviar a los ayuntamientos.
Para paliar los problemas de liquidez y de acceso al crédito de las empresas, se crea, en el ámbito del Impuesto sobre el Valor Añadido, un régimen especial del criterio de caja. Además, se incentiva que las empresas con un volumen de negocio inferior a diez millones podrán deducirse hasta un 10 por 100 de los beneficios obtenidos en el período impositivo que se reinviertan en la actividad económica.
Con el objeto de favorecer la captación por empresas de fondos propios procedentes de contribuyentes que, además del capital financiero, aporten sus conocimientos empresariales se destinará una deducción del 20 por 100 en la cuota estatal en el IRPF con ocasión de la inversión realizada al entrar en la sociedad. La base máxima de la deducción será de veinte mil euros anuales. Exención total de la plusvalía al salir de la sociedad, siempre y cuando se reinvierta en otra entidad de nueva o reciente creación.
En materia laboral, se amplían los supuestos en que las Pymes podrán asumir directamente la prevención de riesgos laborales, en caso de empresarios con un único centro de trabajo y hasta veinticinco trabajadores.
En contabilidad, se racionalizan las exigencias de información económico-financiera de las empresas. Se elevan los umbrales máximos para la formulación del balance abreviado, para ampliar el número de empresas que pueden formular el balance, la memoria y el estado de cambios en el patrimonio neto abreviados y que están exentos de formular el estado de flujos de efectivo.
Se facilita y agiliza la concesión de permisos de residencia, por razones de interés económico, a través de un procedimiento ágil y rápido, ante una única autoridad, a las personas físicas que se califiquen como inversores que realicen una inversión económica significativa o destinada a proyectos empresariales considerados y acreditados como de interés general; por ejemplo, por su impacto en la creación de puestos de trabajo o por su aportación a la innovación científica o tecnológica.
El anteproyecto de Ley prevé un mecanismo de negociación extrajudicial de deudas de empresarios, ya sean personas físicas o jurídicas, ante un registrador mercantil o un notario que a su vez designarán a "un profesional idóneo e independiente" que impulse el acuerdo. En el caso de las deudas con acreedores privados, la Ley prevé que puedan pactarse quitas de hasta el 25% de los préstamos y esperas de hasta tres años. En el caso de las administraciones, como Hacienda y la Seguridad Social, no habrá quitas y sólo se podrá aplazar el pago.
La Ley de Emprendedores es pues un instrumento de apoyo útil y mejorable a lo largo de su tramitación parlamentaria y que puede servir de palanca para un nuevo impulso en la economía española y especialmente en el sector agrario y alimentario con especial incidencia en el desarrollo rural para los próximos años.



No hay comentarios: