lunes, 4 de junio de 2012

Alemania, la gran beneficiada de la crisis del euro



Gonzalo Gayo/Valencia
Alemania y el BCE sigue apretando la soga que estrangula la financiación de la deuda española e italiana. El coste de financiación se ha disparado en los últimos años a cotas insostenibles para el Estado y para las empresas y familias españolas. La gran beneficiada de esta crisis financiera que afecta a la zona euro es Alemania y Francia. El eje Paris Berlín ha dado sus frutos pero sus actuales mandatarios son incapaces de ver más allá de la que será la destrucción de la economía alemana si España e Italia se salen del Euro.
Merkel ha conseguido que Alemania que se financie a menos del uno por ciento a costa de la desgracia de otros países de la UE que comparten la misma moneda. También Francia ha logrado que los tipos de interés a diez años de su deuda soberana alcanzara el pasado jueves su mínimo histórico al 2,35%, lo que supone un descenso de tres puntos y medio en 24 horas y tres veces menos de lo que paga España. París nunca había financiado su deuda en condiciones tan ventajosas, en gran parte debido a la fuga de capitales de España e Italia mientras sufre una financiación cercana a sus máximos de siempre.
En el conjunto del primer trimestre de 2012 se exiliaron 97.090,9 millones de euros -es decir, 12.350 euros por segundo-, un volumen sin precedentes y que pone de manifiesto el patriotismo de hojalata de los mas tienen. Gracias a estos evasores de capital el bono español a 10 años ha pasado de un 3,7% de rentabilidad a finales de 2006 hasta el 6% actual en los últimos tres meses.
Los españoles destinaremos de nuestros impuestos a pagar los gastos por intereses de la deuda unos 28.876,03 millones de euros en 2012 teniendo en cuenta que la prima de riesgo se mantendrá por encima de los 300 puntos básicos, según figura en el proyecto de Ley de los Presupuestos Generales del Estado para este año. Pero a este paso nos quedaremos cortos en las previsiones. Quiere decirse que pagamos tres veces más que los alemanes, si bien los cálculos de los presupuestos han sido superados por una realidad que alcanza los 540 puntos de prima de los tipos españoles respecto a los alemanes, es de cinco veces más nos cuestan los euros que a la señora Merkel, soportando un paro del 23% y un endeudamiento galopante de las administraciones. Elsobrecoste de esa deuda nos cuesta 15.000 millones de euros, que es el dinero que entregamos a los especuladores a cambio de una prima que pagamos con recortes en sanidad y educación, incluidos los incrementos de tasas a nuestros universitarios.
Los recortes que anuncia Rajoy cada viernes apenas servirán para pagar la factura de la insolidaridad de una zona euro al servicio de los interés de Alemania y que ofrece más problemas que soluciones al resto de países a golpe de primas y palmaditas en la espalda.
De hecho, la partida de los gastos financieros de España supera a la destinada a gasto de personal del Estado unos 27.338 millones y al ajuste previsto por el Gobierno de 27.300 millones para cumplir con el objetivo de déficit del 5,3%para 2012. Se trata, asimismo, de una cuantía similar a los 28.503 millones destinados al pago de las prestaciones por desempleo que crece en parado y disminuye preocupantemente en su cobertura.
El origen de esos intereses está en la deuda en circulación del Reino de España se situará en 628.900 millones de euros, cuando a cierre de 2011 el importe ascendía a 592.100 millones. En términos netos, la deuda aumentará, por tanto, en unos 36.800 millones de euros sin que veamos la salida del túnel.
Y ya veremos por cuanto nos sale la factura de Bankia y entidades que se sumaran a la generosidad del Estado con el dinero de los ciudadanos. Pagaremos cara la burbuja inmobiliaria a base de recortes en lo público y de poner contra las cuerdas el estado del bienestar y los derechos de los ciudadanos que hemos logradocon sacrificio y esfuerzos en las dos últimas generaciones.
De la otra burbuja apenas se habla, pese a los sueldos de escándalo de alcaldes que cobran más que el presidente de Francia o Estados Unidos o de los privilegios de los representantes del pueblo que cobran por disfrutar de una sanidad y pensiones privadas mientras aprueban los recortes en la pública. En  España hay 445.568 políticos a sueldo, 300.000 políticos más que en Alemania, el doble de políticos que en Italia o Francia. Cabe recordar que Alemania tiene el doble de la población española.
Y mientras tanto la prima de riesgo española continúa su escalada y marca un nuevo máximo desde la entrada de nuestro país en el euro en 548 puntos básicos esta misma semana. Este indicador es el sobreprecio que paga España por emitir su deuda a un plazo de 10 años con respecto a lo que le cuesta hacerlo a Alemania. Insisto, los españoles pagamos un interés del 6,64% mientras los ciudadanos alemanes con los que compartimos la misma moneda el interés que asume Berlín es cada vez menor y se sitúa en el 1,14%.
Pero Alemania olvida que su solvencia se debe a que españoles e italianos somos grandes clientes ya que venden el 40% de todo lo que producen al exterior, un 60% en la zona euro. Alemania vendió en el primer trimestre de 2012 un 14 por ciento menos a Portugal que a finales del 2011, un 7,6 por ciento menos a Italia, un 7,8 por ciento a España, y casi un 10 por ciento menos a Grecia y la tendencia es exponencial por el empobrecimiento que está causando el euro en estos países y por las alergias que producen el made in Germany de la Merkel.
La salida de Grecia del euro supondría unas pérdidas para Alemania de unos 90.000 millones de euros, pero las pérdidas alemanas se multiplicarían rápidamente cuantos más países dejasen la eurozona.
Este fin de semana leía un artículo del ex ministro alemán de Asuntos Exteriores, Joschka Fischer en el que recordaba a la señora Merkel que “Alemania se destruyó a sí misma –y el orden europeo– en dos ocasiones en el siglo XX. Sería trágico e irónico que una Alemania restaurada por medios pacíficos y con la mejor de las intenciones provocara la ruina del orden europeo por terceravez”.
No sé lo que tardara el BCE en garantizar a los estados miembros del euro las mismas condiciones para su financiación. Si compartimos una misma moneda debemos compartir los mismos derechos y obligaciones, de lo contrario el euro y Alemania tienen las horas contadas. Nosotros, saldremos adelante. Cueste lo quecueste.

1 comentario:

Brasil dijo...

Acabo de escuchar la noticia del rescate por la tele y navegando por internet he llegado hasta aquí. Me ha llamado la atención tu artículo, en concreto, el papel que juega Alemania en el euro.

Saludos.