lunes, 14 de mayo de 2012

Al borde del abismo


La situación de urgencia por la que atraviesa nuestro país requiere de un gran pacto de todos las fuerzas políticas, sindicatos, empresarios e instituciones que permitan afrontar el principal problema que afecta a España con casi un 25% de su población en desempleo, siendo uno de cada cinco parados europeos de origen español.
Es urgente y necesario que el Gobierno deje de destinar recursos públicos para salvar entidades financieras privadas mal gestionadas y escasamente solventes. Las previsiones dadas a conocer esta semana advierten de la extrema gravedad de la situación por la que atraviesa nuestro país mientras se sigue la senda de una hoja de ruta equivocada en sus prioridades.





Por este camino, España no logrará rebajar su déficit público del 8,51 % del PIB actual al 5,3 % este año y al 3 % el siguiente como prometió el Gobierno de Mariano Rajoy, que sabrá a finales de mes si Bruselas le exigirá más ajustes y reformas. Lo dice la propia Comisión Europea aunque no aporta ninguna solución alternativa que no pase por el traje a medida que trata de imponer la cancillera Merkel.
La evolución del paro completa un cuadro macroeconómico demoledor. Este año, el desempleo alcanzará el 24,4% antes de saltar hasta el 25,1% en 2013 sin que la cacareada reforma laboral aporte los anunciados empleos. De hecho, la Comisión destaca que según los últimos datos se han empezado a eliminar más contratos indefinidos que temporales y lamenta que los empresarios apuesten por el despido en lugar de reducir el número de horas trabajadas a diferencia de lo que ocurre en Alemania y otros países. En una pequeña reseña, desde Bruselas se apunta sobre la reforma laboral, que permitirá aumentar la flexibilidad en las empresas pero a cambio de más contención de los salarios y más destrucción de empleo.
Las escasas notas positivas del diagnóstico comunitario se aprecian en el campo de la competitividad. Bruselas sostiene que las exportaciones cuentan con un horizonte robusto. Las empresas han mejorado sus productos y ganan cada vez más cuota de mercado en el exterior.
El Ejecutivo comunitario calcula que el déficit se situará en el 6,4 % del PIB este año, mientras que en 2013 quedará en el 6,3 %, pero advierte de que no ha tenido en cuenta en su pronóstico las medidas de consolidación presupuestaria que prevén tomar las comunidades autónomas y que aún tienen que ser enviadas a Bruselas.
Respecto a la economía pasamos de la recesión a la depresión. El Servicio de Estudios del BBVA mantiene su previsión económica para España este año y prevé que el PIB caiga el 1,3 %, al tiempo que indica un estancamiento en 2013, cuando crecerá ligeramente el 0,6 % siendo el único país de la UE con estancamiento.
Las tensiones financieras contribuirán a ahondar la crisis alimentada por una erronea estrategia de consolidación fiscal que hará más difícil salir en el medio plazo dada la renuncia a la creación de empleo. El informe del BBVA destaca que esta situación pondría en riesgo precisamente la sostenibilidad de la deuda pública de países como España.
Desde Bruselas se insiste en estrangular a España con más medidas fiscales adicionales, una vez haya analizado los planes de recortes de las regiones y la reforma bancaria junto con los programas de estabilidad y de reformas, con lo que descartó de momento que vaya a concederse un año más a España para cumplir con su meta para 2013.
A esta situación se suma las entidades bancarias que consumirán gran parte de los ahorros impuestos a los ciudadanos para ahora sanear los balances de entidades mal gestionadas. El banco de Santander necesitará un total de 2.700 millones de euros para cumplir con las exigencias de la nueva reforma financiera aprobada el pasado viernes por el Gobierno, mientras que Caixabank requiere 3.389 millones de euros por el mismo concepto y Bankia 4.722 millones. En total, los tres gigantes de la banca española tendrán que anotar provisiones por 10.811 millones de euros.
Con todo Bruselas sigue sin mover un dedo y condena a España a camino sin salida mientras se deshoja la margarita de un rescate imposible mientras exige el control de  la situación financiera de las Comunidades Autónomas de las que aun no hay noticias ciertas.
El paro y el sistema financiero son los focos de preocupación, máxime, tras la nacionalización de Bankia, el cuarto banco más importante de España mientras crece la tasa de paro hasta niveles nunca vistos. Bruselas estima que aumentará hasta el 25,1 por ciento el desempleo y sin que exista un plan de choque que haga frente al drama del desempleo en nuestro país.
Ante las incertidumbres, los especuladores siguen haciendo su agosto a costa de la prima de riesgo española que ha alcanzado este mes de mayo los mayores niveles desde noviembre a causa de los embates de los mercados. Esta semana ha cerrado con 449 puntos básicos, aunque el diferencial con el bono alemán alcanzó el máximo de este año máximo de este año con 456 puntos. Asimismo, a pesar de haber cosechado un salto positivo esta semana, la Bolsa no ha logrado superar la barrera de los 7.000 puntos y acumula este 2012 unas pérdidas del 18,34 por ciento.
La situación requiere de un gran pacto en España, como en su dia fueron los de La Moncloa, con el apoyo de una Europa sin Merkel.


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