lunes, 16 de abril de 2012

Un nuevo rumbo para España


España necesita un nuevo rumbo para salir del círculo vicioso en el que se encuentra. De esta crisis debemos salir con las respuestas adecuadas para asentar las bases de crecimiento en las próximas décadas. No basta con un mero ajuste contable y menos aun con el recorte de derechos de quienes menos tienen.
Debemos asentar las bases de la España próspera del siglo XXI. Prosperidad que se mide también en la lucha contra las desigualdades, en la solidaridad de sus gentes y en la ambición de proyectar el mejor país que podamos legar a nuestros hijos.
El reto requiere la conjunción de todas las fuerzas posibles entorno al objetivo común de salir fortalecidos de esta crisis y con una hoja de ruta consensuada sobre los grandes pilares de futuro.
Es importante que hagamos ese esfuerzo porque hay demasiado en juego, mas allá de lo que algunos tratan de señalar como el dictado de unos mercados cuyas reglas de juego se sustentan en la especulación.
El objetivo debe ser la creación de empleo y la mejora de competitividad de nuestras empresas, favoreciendo el liderazgo en sectores estratégicos como las energías renovables, sector alimentario, un turismo cultural y respetuoso con el medio ambiente, o la generación de nuevos modelos de automóviles eléctricos, entre otros sectores y actividades.



El mero ajuste contable que propone Merkel a Rajoy en las cuentas del Reino no es suficiente para salir de la crisis. El déficit es parte del problema, pero en España lo acuciante y urgente es que 5 millones de ciudadanos contribuyan con su esfuerzo a la prosperidad y desarrollo de este país. Con su esfuerzo y sus impuestos, España no tendrá más problema de déficits, al contrario que otros socios comunitarios, incluida Alemania cuya deuda es 20 puntos superior a la española. La receta de Merkel esta contrayendo la economía española y esta precarizando aun más un mercado laboral que deteriora el consumo interno y con ello la creación de nuevas empresas.
Sin un modelo, unos objetivos claros, no vamos a ninguna parte. Es importante que no superemos el 3% de déficit en 2013, cierto. Pero mejor será cuando seamos conscientes de que no podemos gastar los recursos que no tenemos para que acaben  paguen nuestros nietos. Es por ello que cuanto antes asumamos esta realidad, antes pasaremos a abordar lo verdaderamente importante en el diseño del país que queremos para las próximas décadas.

Es por ello urgente que el gobierno, administraciones, agentes sociales, fuerzas políticas, instituciones y empresas den un paso adelante en torno a un gran pacto social, político y económico en la España del siglo XXI como en su día fueron los pactos de la Moncloa y que pusieron los pilares de la mayor transformación económica y social de España en su historia.
Un gran pacto en el que se ponga en el centro de las actuaciones a los ciudadanos, a los que habrá que pedir esfuerzos pero también ofrecer retornos en la creación de empleo y mejora de un modelo del estado de bienestar y educación solidario. Un acuerdo que dé respuesta a los grandes retos de presente y futuro, empezando por el empleo, pasando por un modelo energético que nos de la suficiente autonomía como para no caer en la próxima crisis energética con millones de nuevos desempleos. La adaptación energética del parque de viviendas y edificios públicos en el aprovechamiento de energía renovables habría sido una respuesta adecuada de futuro y que habría evitado el tsunami que ha sufrido el sector.

El acuerdo debería fortalecer el compromiso real con una apuesta clara hacia una agricultura ecológica y el desarrollo del potencial de una industria alimentaria con el sello de la excelencia de los productos españoles en el mundo. Debemos tener claro que para salir de esta crisis es preciso volcarnos en las exportaciones de todo tipo de bienes y servicios, y especialmente en nuestro sector alimentario. La globalización permite acelerar la salida de una crisis que afecta especialmente al mercado interior.
España necesita también en el siglo XXI dar respuesta a la interconexión hidrológica de todas las cuencas de modo que se pueda dar respuesta a las necesidades de agua allí donde se produzcan.
La revisión del sistema financiero y el papel de una banca que precisa de mayores controles y afrontar el debate de si es necesario un banco público que dé respuesta al colapso del sector privado en tiempos de crisis. El pacto debe enfrentarse también al necesario adelgazamiento del aparato administrativo y burocrático que se duplican y triplican en las distintas administraciones así como la revisión de los salarios de altos cargos.  Las nuevas tecnologías deben jugar un destacado papel en su comunicación con los ciudadanos, en la interconexión de las administraciones y en la lucha contra el fraude.

De esta crisis hemos aprendido que no se puede vivir por encima de nuestras posibilidades y menos aun con los recursos de futuras generaciones, que van a tener que pagar a golpe de primas en los mercados. Pero lo verdaderamente importante sería que fuéramos capaces de entender que saldremos, cuando nos lo propongamos, juntos y al dictado de los ciudadanos.
No olvidemos que Alemania es la gran beneficiada de esta crisis cuyas empresas y particulares acceden a créditos cuatro veces más baratos que en España, en torno al 1,5% frente al 6% en nuestro país pese a tener una deuda 20 puntos superior a la española. No les extrañe que Merkel trate de prolongar una situación manifiestamente beneficiosa para la economía alemana y sus aspiraciones hegemónicas en Europa por lo que el verdadero camino para salir de esta crisis está en cada vez más en manos de todos nosotros con un gran acuerdo desde el esfuerzo de todos.
Gonzalo Gayo

1 comentario:

Anónimo dijo...

Felipe González: "Merkel está llevando a la ruina a toda Europa y se está equivocando "
http://www.cadenaser.com/espana/audios/felipe-gonzalez-merkel-llevando-ruina-toda-europa-equivocando/csrcsrpor/20120420csrcsrnac_22/Aes/