lunes, 23 de abril de 2012

Ruina sobre ruina en el campo valenciano


Los agricultores valencianos han protagonizado una semana de movilizaciones ante la ruina de precios en sus cosechas y la falta de apoyo de las administraciones. Movilizaciones que continuarán en los próximos días para alertar del malestar que sufre el campo al soportar caída de precios en sus cosechas, incrementos de costes, sequias, heladas y una administración ausente, insensible y que mira a otro lado ante las demandas de nuestros agricultores.

La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-Asaja) trasladaba esta semana a la calles de nuestros pueblos y ciudades las Marcha Verde que proclama el malestar del campo ante la  insostenible situación en la que se encuentran los productores agrarios debido a la crisis incesante de precios que provocan las grandes cadenas de distribución sin que hasta la fecha Bruselas haya movido un dedo. Además, caen los precios se disparan los costes en combustibles, fertilizantes y en tratamientos para agravar aún más los efectos devastadores de las últimas heladas o las secuelas dejadas por la sequía mientras las administraciones siguen haciendo oídos sordos. Pasados los cien días de Gobierno, el ministro Cañete no se ha dignado en recibir a los agricultores, pese a solicitarlo en reiteradas ocasiones, para trasladar los graves problemas que arrastran el sector y la necesidad urgente de apoyo.

La ‘Marcha Verde’ de los agricultores valencianos recorrerá las principales comarcas valencianas para culminar con sendas concentraciones en las ciudades de Valencia y Madrid los próximo 23 y 24 de mayo. “Las circunstancias nos obligan a salir a la calle. Es una cuestión de responsabilidad como colectivo porque el campo valenciano está agonizando” ha señalado Cristóbal Aguado, presidente de AVA. (continua)

Y no le falta razón. Solo en la campaña citrícola las pérdidas se elevan a 112 millones de euros o los 221 millones de daños ocasionados por las pasadas heladas en la agricultura y que se acumulan a las pérdidas de renta sufridas por los agricultores en los años anteriores o el zarpazo de una sequia que dejo su huella con los arboles en flor. Los datos de Agroseguro demuestran la magnitud de las heladas de febrero al afectar en la Comunitat Valenciana a más de 29.000 parcelas en una superficie de 25.364 hectáreas. Un total de 14.923 pólizas de seguro presentaron su correspondiente parte de siniestro. A esto hay que sumar las parcelas y hectáreas de superficie citrícola no asegurada lo que demuestra el abandono que sufren nuestros agricultores.
Esto está provocando el mayor éxodo de la reciente historia con el abandono de tierras de cultivo mientras el gobierno hace gala de recortes de hasta un 34% en el presupuesto del ministerio de Agricultura. Mientras tanto Bruselas sigue echando leña al fuego con la firma del acuerdo con Marruecos que provoca más excedentes y más caída de precios o los nuevos borradores de la PAC que perpetúan la discriminación que somete Bruselas a la agricultura mediterránea. De hecho, los burócratas europeos siguen sin promover ayudas para el relevo generacional y rejuvenecer el campo ya que dos tercios de los agricultores europeos tienen más de 55 años, una situación que debería preocupar a Bruselas tres perder más de 3 millones de empleos en el sector en la última década. El envejecimiento del sector agrario valenciano conseguía con esta ayuda un relevo generacional, sobre todo entre padres e hijos, y el mantenimiento de muchas explotaciones. El 70% de titulares de explotaciones agrícolas de la Comunitat Valenciana tiene más de 55 años y los mayores de 65 son ya el 43%.
Es por ello que los agricultores han decidido decir basta  ante la injusticia que sufre el campo y la indiferencia de las administraciones que prefieren lavarse las manos y cerrar los ojos ante la ruina del campo. Así pues, no queda otra que la protesta en las calles y la manifestación que el próximo 24 de mayo para ver si de una vez les recibe a los representantes agrarios el ministro del ramo.
Desde la Unió de Llauradors se ha cifrado los precios de los cítricos en esta campaña 2011-2012 de media un 26% más bajos que en la pasada e incluso las liquidaciones que empiezan a recibir los agricultores por sus cítricos aún son más bajas que esas cotizaciones oficiales. Desde la campaña 2003-2004, salvo ligeras excepciones
la espiral de precios en el sector citrícola valenciano ha ido en declive con unas pérdidas cada vez más grandes para los citricultores y un abandono. Mampel, secretario general de LA UNIÓ de Llauradors, no ahorra calificativos para señalar que la situación de los citricultores valencianos es realmente dramática e insostenible y reclama el apoyo decidido de las Administraciones y la unión de todos para evitar la debacle en un sector que ha sido puntero y que en poco tiempo puede quedar desmantelado.
Los agricultores piden con urgencia adoptar medidas correctoras para la próxima campaña y ayudas al cese anticipado de la actividad agraria. El hecho de que no se convoquen estas ayudas, ha generado en el mundo agrario de la Comunitat Valenciana un gran malestar y desconcierto.
Gonzalo Gayo

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