lunes, 6 de junio de 2011

EL DAÑO ESTA HECHO

El daño esta hecho. Las acusaciones infundadas de Alemania contra los pepinos españoles han causado un irreparable daño a nuestros agricultores, en sus cosechas y en su prestigio ganado con sudor y demasiadas lagrimas durante generaciones. Y aun seguimos esperando que pidan perdón quienes desataron esta crisis y que paguen el daño económico y moral causado por tantas infamias.


Alemania y la UE retiró la semana pasada la alerta infundada contra los pepinos españoles pero el daño estaba hecho y afectaba a nuestras exportaciones en otros muchos países mientras franceses y holandeses trataban de sacar tajada copando con sus pepinos los mercados europeos.
Este miércoles, una representación de los agricultores se desplazará a Madrid para participar en el reparto de más de 10.000 kilogramos de frutas y hortalizas que COAG organizará, con el apoyo y participación de las Asociaciones de Consumidores, con el fin de informar a los ciudadanos de las bondades del consumo de frutas y hortalizas frescas. Estaremos con ellos.
La industria conservera murciana también arrima el hombro al retirar el excedente de producto en fresco, en especial el pimiento, para proceder a su compra para su industrialización, evitando así su destrucción.
También los consumidores debemos exigir en las grandes superficies productos frescos españoles e incrementar su consumo, por nuestra salud y por solidaridad con los hombres y mujeres del campo. Nuestro futuro alimentario esta en juego y hay muchos intereses que pretender arruinar a los agricultores para reducir el peso de la PAC en los presupuestos comunitarios.
La alarma provocada por las desafortunadas declaraciones de la Consejera de Sanidad de Hamburgo, Cornelia Prüfer-Storcks, ha provocado un efecto brutal sobre nuestra agricultura y ha puesto de manifiesto la indefensión y vulnerabilidad de nuestra agricultura ante la incompetencia de las autoridades alemanas, de los responsables de la UE y del Ministerio de Agricultura. Pero aquí nadie dimite salvo los miles de empleos perdidos en el campo y en la merma de las rentas agrarias por la caída de precios en los productos.
Es de esperar que esta misma semana todos los agricultores afectados por el cierre de mercados y la caída del consumo y de los precios en origen conozcan las ayudas a fondo perdido que deberá pagar Alemania y la UE, sin dilaciones y sin trabas burocráticas. Pero no todo se arregla con dinero y aun es la hora que la señora Merkel no ha pedido públicamente perdón.
Desde COAG exigen también que se estudie otro tipo de ayudas que palien la mencionada caída de precios y que se está convirtiendo en el principal efecto de la lamentable gestión política de las autoridades alemanas, en primer lugar, de la propia Comisión y de otros muchos países europeos que han promovido el cierre de fronteras a nuestras producciones, además de Rusia y Qatar.
Por su parte, los agricultores de la Comunidad Valenciana estudian medidas de actuación contra Alemania ya que se ha puesto en duda el prestigio de nuestros productos y se haya provocado que otros mercados nos cierren las puertas y haya miedo por parte de la población.
Y mientras tanto continúan las investigaciones sobre el origen de esta bacteria en Hamburgo, que se ha cobrado la vida de 22 personas y que podría ser una explotación de semillas germinadas de soja situada en la localidad de Ülzen, en el estado de Baja Sajonia. Desde estas lineas, toda la solidaridad con las familias afectadas y lamentar tan enorme perdida de vidas humanas en una de las mas graves crisis alimentarias que debe hacernos reflexionar sobre el sistema alimentario europeo y la necesidad de garantizar la calidad de los productos como hacen desde hace generaciones los agricultores españoles.
Para evitar nuevos errores como el cometido con el pepino español, las autoridades alemanas aseguraron que mantienen abiertas varias vías de investigación, como la del restaurante de Lübeck donde enfermaron 17 personas. Pero varias de sus decisiones dejan entrever que esta vez han dado en el blanco. El negocio de germinados sospechoso, especializado en soja fue inmediatamente clausurado y ya se ha dado orden de que toda su producción sea confiscada, tanto la que aún está almacenada como la ya distribuida. Esperemos tambien que dimitan los responsables de la sanidad y agricultura en Alemania como responsables directos de la crisis sufrida.
Aunque el foco de la contaminación haya sido identificado, el número de personas afectadas por la bacteria E.coli sigue en aumento con más de 2.500 personas infectadas y 22 fallecidos por las malas prácticas de una granja alemana, sin control.
Hoy más que nunca los consumidores estamos con nuestros agricultores consumiendo productos frescos del campo y exigiendo en las grandes superficies productos españoles. Hoy más que nunca los ciudadanos estamos con nuestros agricultores exigiendo la justicia necesaria que repare el daño causado y que nunca vuelva a pasar.
Gonzalo Gayo

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