sábado, 19 de febrero de 2011

APRETARSE EL CINTURON

La economía española afronta este año un ajuste brutal, que obligará a todas las administraciones públicas a apretarse el cinturón para ahorrar 18.000 millones, el 1,75% del producto interior bruto (PIB), que se suman a los 15.000 millones de las medidas de choque aprobadas en mayo pasado. El objetivo es reducir el déficit público al 6%, desde el 9,3% previsto para el 2010. La contención presidirá toda la gestión gubernamental. Las partidas destinadas a pagos se contraerán un 15,6%, porcentaje que retrotraerá a todos los departamentos dependientes del Ejecutivo central hasta niveles del 2006. Las inversiones reales caerán un 38,3%, desde 9.390 a 5.793 millones, y las destinadas a infraestructuras, un 29,6%.
Todos los dispendios, hasta el último euro, quedan supeditados al cumplimiento del plan de consolidación fiscal iniciado tras el desastre del 2009, cuando se registró un déficit del 11,1% del PIB. En el 2011 habrá de caer al 6% y en el 2013 al 3% que fija el Pacto Europeo de Estabilidad y Crecimiento.
El 2011 será un año de abundancia en los países emergentes y debilidad en los avanzados. De hecho, el año 2010 que dejamos atrás ha sido especialmente duro para la Unión Europea (UE), que ha visto cómo varios de sus estados miembros sufren crisis de deuda soberana mientras el bloque se esfuerza por superar los efectos de la crisis financiera global. La dramática situación vivida durante 2010, que aún no ha concluido, ha situado al euro ante su mayor desafío desde su creación, en 1999. Son muchos los que opinan que la UE tardará varios años en recuperarse del todo mientras el año que comienza será sin duda el de los recortes.
Desde el Banco de España se aprecia una suave recuperación del gasto en el último trimestre de este año y una moderación del ritmo de destrucción de empleo pero insuficiente como para lanzar las campanas al vuelo.
El consumo parece que retomaría este nuevo año una senda de suave recuperación mientras el empleo sigue generando incertidumbres tras el último dato de noviembre en el que el número de afiliados a la Seguridad Social retrocedió a una tasa del 1,3% interanual.
La confianza de los consumidores se incrementó en octubre y noviembre con respecto al tercer trimestre pero este se situó por debajo del nivel de los meses de verano por lo que la recuperación anunciada sigue siendo lenta para salir de la crisis.
En el lado negativo del consumo, el Banco de España señala las matriculaciones de automóviles con una caída del 25% en noviembre mientras el sector industrial destaca un retroceso en la cartera de pedidos en los últimos meses del año. El nivel de utilización de la capacidad productiva experimentó una pequeña reducción al inicio del cuarto trimestre del año, hasta el 72,4%, tras cuatro trimestres seguidos de aumentos.
En cuanto a la construcción, el Banco constata que la evolución reciente de la inversión en este sector ha sido predominantemente desfavorable y destaca el indicador de confianza de los empresarios del sector, que ha alcanzado en noviembre su nivel más bajo del actual ciclo recesivo.
Sobre la situación de los mercados financieros, el informe de la autoridad supervisora bancaria asegura que en la parte transcurrida de diciembre se ha observado un cierto alivio de las tensiones que afectaron a los mercados financieros españoles durante noviembre, lo que ha permitido una recuperación de los índices bursátiles y un ligero descenso de las primas de riesgo que, no obstante, continúan en niveles altos.
En cuanto a la financiación obtenida por los hogares y las empresas, según recoge el informe, ha seguido avanzando a una tasa interanual prácticamente nula.
Respecto a los tipos de interés aplicados por las entidades de crédito en las operaciones con su clientela, el Banco de España explica que se incrementaron en octubre, tanto en el caso de los préstamos a los hogares para adquisición de vivienda como en el de la financiación otorgada a sociedades (en 5 puntos básicos y 34 puntos básicos, respectivamente), situándose en el 2,71% y el 3,46%.
Por su parte, el déficit del Estado ha cumplido con las previsiones de reducción ya que hasta noviembre suma 38.000 millones de euros (un 3,7% del PIB), un 47% menos al que había en el mismo período del año anterior, cuando se elevó a más de 71.000 millones de euros (6,8% del PIB).
Según el mismo informe, el Banco de España considera que los efectos de la reducción de los salarios públicos en el mes de junio y una mayor contención esperada en las transferencias corrientes deberían contribuir a intensificar, en el último mes del año, la disminución acumulada de los gastos. La Comisión Europea pronosticó que el bloque registrará un crecimiento económico del 1,7 por ciento en 2011 y advirtió de los riesgos de un descenso incluso mayor, ante las elevadas incertidumbres existentes por lo que sin duda seguiremos apretándonos el cinturón en este nuevo año que comienza.

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