lunes, 19 de julio de 2010

TIEMPOS DE REFORMAS

Las cajas rurales valencianas anticiparon con acierto y eficacia su proceso de fusiones y alianzas a una crisis financiera internacional. Hoy las cajas rurales valencianas lideran el mapa nacional sin renunciar a fortalecer sus raíces valencianas. De hecho, han pasado a liderar el mapa financiero valenciano tras el proceso de alianzas de las cajas de ahorro en el que la CAM y Bancaja se integran en grupos nacionales donde pierden el control mayoritario en la toma de decisiones.
Las cajas rurales valencianas deben continuar en el proceso de unidad para afrontar un proceso de expansión hacia otras regiones y profundizar en su vocación social y arraigo local ya que son los valores que les confieren un valor añadido ante el proceso de bancarización y desvertebración regional de las cajas.Las cajas rurales hicieron los deberes en tiempo y forma, con capacidad de liderazgo y compromiso frente a unas cajas de ahorro valencianas que perdieron demasiado tiempo en mirarse el ombligo.Es por ello que la Comunitat Valenciana no ha salido bien parada en el nuevo mapa de cajas de ahorro pese a que contaba con dos de las cajas que figuraban entre las cinco primeras de España.
Hoy Bancaja forma parte del primer grupo de cajas tras su alianza con Caja Madrid y otras, mientras CAM forma parte del tercer grupo aunque en ambos casos se pierde el control mayoritario en la toma de decisiones.Las cajas rurales deben ser conscientes del enorme potencial de desarrollo que atesoran desde la unidad y liderazgo en la Comunitat Valenciana si abordan su modernización y expansión en la economía valenciana.La reforma de las cajas de ahorro ha precipitado decisiones que en el caso de las cajas valencianas deberían haberse adoptado hace años dados el proceso de concentración que se inicio en los años ochenta y que situó a la Comunitat Valenciana en lo más alto del ranking financiero.
La desacertada política de inversiones inmobiliarias en los últimos años, falta de liderazgo y un modelo vertebrador ha dejado a la Comunitat Valenciana sin el control sobre sus cajas tras las fusiones anunciadas. Es de esperar, que en el corto tiempo que queda en la configuración del mapa financiero de cajas en España surja la posibilidad de corregir errores cometidos si es que aun es posible.La crisis financiera internacional ha puesto sobre la mesa una agenda de reformas que no solo afecta a las cajas, tambien al mercado laboral, las pensiones, sistema productivo, energías, gasto público e incluso la agricultura. Reformas que deben responder a los interrogantes de una recesión que ha destruido más de dos millones de empleos en España en los últimos dos años y medio.Tras la reforma laboral aprobada por decreto se debería aprobar un paquete de medidas que incentiven el empleo estable y la creación de empresas.
Otra de las reformas urgentes es la del INEM y servicios de empleo autonómicos con el objetivo de su reconversión en organismos que promuevan políticas activas de empleo frente a su carácter burocrático actual.El sistema de pensiones debe abordar su sostenibilidad a largo plazo dentro del Pacto de Toledo y empezar por plantearse el suprimir los privilegios que disfrutan determinados colectivos frente al resto de ciudadanos. Para la sostenibilidad del sistema de pensiones así como la reducción del déficit se debe poner el acento en las políticas que generen empleo entre los jóvenes en vez de prolongar la vida laboral. No es de recibo que un país con el 40% de desempleo entre su población mas joven y siendo la generación mejor preparada de la historia se plantee la necesidad de prolongar hasta los 70 años la vida laboral para optar a una pensión.
Otra de las citas será con la energía a fin de garantizar su suministro futuro prescindiendo de la actual dependencia del petróleo. Es por ello que las energías renovables deberán contar con planes de desarrollo y apoyo que permitan, sin descartar el debate sobre una energía nuclear, cubrir las necesidades futuras para la industria en condiciones de competitividad, sin fluctuaciones en precios que pongan en riesgo empleos. Tan importante será la sostenibilidad futura de las pensiones como la energética y en ambos casos se debe abordar una exhaustiva planificación a cincuenta años vista.En la agenda de reformas deberá figurar un profundo adelgazamiento de la maquinaria burocrática del Estado y comunidades autonómicas que apunta hacia la supresión de las diputaciones y un fortalecimiento de la financiación en ayuntamientos por su proximidad a los ciudadanos.
La agricultura tambien tiene pendientes reformas que permitan a los productores un mayor control de su producción así como la regeneración de una población envejecida con el objetivo de garantizar la rentabilidad necesaria al esfuerzo de los hombres y mujeres del campo

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