lunes, 8 de febrero de 2010

Confianza

La especulación se adueña de los mercados. Tras un 30% de ganancias en las bolsas en 2009 llegó la tormenta desatada por el comisario europeo Almunia en un acto de autoflagelación sin precedentes al cuestionar las cuentas públicas de países como Grecia y subrayar la debilidad de economías como la española o portuguesa. El comisario europeo de Economía propiciaba así la tan deseada inestabilidad que los especuladores de los mercados buscan para obtener plusvalías al son de los dientes de sierra que ofrecen las cotizaciones.
Lo sorprendente es sin duda como el comisario español se presta a generar más problemas de los que tocan obligando esta semana a que la vicepresidenta del Gobierno español inicie un peregrinaje por los mercados europeos para anunciar las virtudes y fortalezas de las cuentas públicas españolas. La vicepresidenta Salgado se reunirá esta semana con inversores en Paris y Londres para subrayar que la deuda española es un 20% inferior a la media de la UE, e incluso la mitad que la del Reino Unido o Italia. Tambien esta previsto un encuentro con las interesadas plumas del Financial Times que alientan la pretendida inestabilidad en el euro para mayor gloria de una desolada Libra esterlina.
Antes de su cruzada contra la especulación, Salgado subraya que en términos de deuda pública y de fortaleza económica la situación de España en nada se parece a la de Grecia, cuyas dificultades presupuestarias multiplicaron en los mercados las especulaciones sobre el riesgo de quiebra. Salgado recuerda que llevamos mucho tiempo haciendo los deberes para salir de la crisis y lamenta que Almunia se refiriera a Madrid y Lisboa cuando estaba hablando concretamente de Atenas.
Es hora de que el comisario Almunia salga por su propio pie para poner fin a la especulación que trata de castigar injustamente a un euro que ha demostrado su inquebrantable fortaleza durante un año de recesión y justamente en el momento en el que la economía europea comienza a registrar signos positivos de crecimiento el propio Almunia alienta a los especuladores.
Los responsables de la UE deberían centrar sus esfuerzos en un plan de choque contra el desempleo que afecta a ocho millones más de europeos en un año en vez de echar piedras sobre el tejado de la economía del viejo continente.
España al igual que el resto de países de la UE retomará este año la senda del crecimiento económico tras dejar atrás la recesión desde finales del 2009. Las economías de países como Alemania y Francia ya habían detectado una leve recuperación en la última parte del cuatro trimestre del 2009 y que se debe consolidar a lo largo de 2010.
Salgado explicará también a los mercados internacionales el plan de austeridad que implicará un recorte del gasto del Estado de 50.000 millones de euros desde 2010 a 2013, pero que no afectará a las partidas presupuestarias relativas a pensiones, desempleo, dependencia y educación.
Con este plan de austeridad, elaborado durante las últimas semanas por el equipo económico del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, el Ejecutivo pretende reducir el déficit público, previsiblemente superior al 10% del PIB en 2009, y cumplir los objetivos del Pacto de Estabilidad y Crecimiento de la Unión Europea con vistas a 2013 (3% del PIB) lo que sin duda tranquilizará a los mercados.
El esfuerzo que se hará dentro de la Administración General del Estado, se propondrá al Consejo de Política Fiscal y Financiera un acuerdo marco para que las comunidades autónomas adopten medidas contra el déficit que contemplará un recorte anual del déficit, de al menos, el 1,5% del PIB, y que ello se conseguirá, por un lado, mediante una reducción del gasto público y, por otro lado, por la recuperación de los ingresos en línea con la mejora progresiva del crecimiento económico, pero no por la vía de nuevas subidas de impuestos.
España necesita confianza en si misma y en sus posibilidades como país para superar tiempos difíciles que ofrecen también una oportunidad para corregir errores y trazar nuevos caminos que conduzcan a generar empleo. Es por ello que el acuerdo de sindicatos y empresarios y la necesidad de un Plan de Choque contra el desempleo deberían unir a todas las fuerzas sociales para impulsar una pronta salida de la crisis y dar esquinazo a los especuladores

No hay comentarios: