martes, 2 de junio de 2009

GRACIAS EUROPA, GRACIAS FELIPE


No podía perderme el mitin de Felipe en Alicante. Quería compartir la gratitud de miles de alicantinos y militantes socialistas hacia Europa y especialmente a Felipe por situar a España en los mejores años de su historia.
España debe al apoyo de Europa los mejores años de su historia y es de justicia reconocerlo ahora ante la nueva etapa que se decidirán en las urnas el próximo 7 de junio. El balance de estos 23 años, desde que Felipe Gonzalez firmara nuestra integración en la Unión Europea, es extraordinario ya que se ha experimentado la mayor transformación y modernización de nuestra historia en lo social, económico y cultural.
Me comentaba Pedro en el autobús camino de Alicante como hace treinta años Felipe se reunía con exiliados españoles en París para hablarles de una España que uniría su progreso y desarrollo a Europa. Felipe supo convencer a los grandes líderes de Europa del esfuerzo de solidaridad que permitiría poner en marcha los fondos de cohesión con el apoyo de todos, menos de la oposición española liderado entonces por Aznar que en plena negociación de los fondos de cohesión en la cumbre de Edimburgo califico de pedigueño a Gonzalez. Felipe contaba en el mitin como en plena reunion Helmut Kolh le entregó el despacho de las agencias sin dar crédito a la posición de un Aznar que atentaba contra los intereses españoles.
Afortunadamente Felipe convenció a Europa y en apenas 23 años España, que disponía de 2.117 kilómetros de autopistas y autovías, hoy tiene más de 14.000 kilómetros lo que ha permitido mejorar las comunicaciones, reducir los costes de transporte, abaratar los precios de los bienes y doblado la llegada de turistas, hasta los 65 millones.
Los fondos europeos de cohesión que negocio el gobierno socialista presidido por Felipe González han supuesto el 0,8 del PIB durante 20 años, 300.000 empleos y alrededor de 5.275 euros por habitante a lo largo del período (unos 260 euros por habitante cada año). Sin duda, es un auténtico Plan Marshall que ha permitido a España la mayor transformación de su historia desde la solidaridad de todos los europeos.
Desde 1986, España ha recibido un total de 78.131 millones de euros a precios corrientes de la UE en términos netos (aportaciones menos recepciones). Esto representa aproximadamente el 0,8% del PIB español cada año (si se mide en euros de 2004, la cifra neta total asciende a 93.350 millones en euros). Estas transferencias han sido fundamentales para transformar la economía española, ya que han permitido financiar un gran número infraestructuras y proyectos de cohesión social y regional. La Política Agrícola Común es la que más absorbe del presupuesto comunitario -la mitad- con 55.800 millones de euros y España es el segundo receptor (6.681 millones).
En este periodo España ha logrado superar a la media de la UE-15 en cuanto al porcentaje de población con estudios universitarios. Ésta ha pasado del 10% en 1991 al 25% en 2002, un punto y medio por encima de la media europea por lo que hoy disponemos no solo de la generación mejor prepara de la historia de España, sino también de Europa lo que debe ser una mayor garantía para afrontar la crisis y un nuevo modelo económico. Cabe destacar el papel de la mujer en la consolidación de esta tendencia ya que hoy por cada 100 hombres universitarios hay 133 mujeres. La gran revolución de estos años la ha protagonizado la mujer y su incorporación masiva y acelerada a la vida laboral activa y será sin duda el motor en nuevos sectores productivos.
El producto interior bruto (PIB) por habitante se ha incrementado de forma muy considerable durante los últimos veinte años, desde un nivel inferior a los 8.000 euros por habitante antes de la entrada en la UE, se ha pasado a más de 25.000 euros por habitante en 2005, un 99% de la renta media de la UE ampliada.
En este periodo de pertenencia a la UE, la economía española ha acumulado un crecimiento total del PIB de 17 puntos porcentuales por encima del crecimiento medio europeo (España ha crecido un 64,6% acumulado y la UE–15 un 47,9%). De hecho, el PIB de la UE–15 solamente ha crecido a una tasa mayor que el español durante la recesión de 1992- 1994, que fue más larga y acusada en España que en la UE.
De ser un país con una renta situada en el 71% de la media europea, España casi ha alcanzado la renta media comunitaria en la Unión ampliada a veinticinco miembros; de ser un país receptor de fondos europeos, España está ya cerca de ser un contribuyente neto; y de ser un país receptor de inversión extranjera directa, ha pasado a ser un país con una posición global muy prominente y grandes empresas multinacionales.
España es hoy la octava economía del mundo y frente al pesimismo o la desconfianza de algunos parece lógico suponer que un país que ha superado retos tan amplios y difíciles tiene motivos para sentir confianza ante el futuro.
En las cuatro últimas décadas, la economía española ha experimentado un espectacular proceso de apertura, multiplicándose por más de seis el peso de las exportaciones y las importaciones de bienes y servicios sobre el PIB. Más del 70% del comercio exterior español tenía lugar con países de la UE y se concentraba en un reducido número de países (Alemania, Francia, Italia, Portugal y Reino Unido) y el consumo de energía primaria en España se ha doblado, pasando de 1,5 a casi 3 millones de barriles equivalentes de petróleo diarios.
Gonzalo Gayo

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